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sábado, 14 de marzo de 2020

La variante del embalse de Cijara

Colaboración de Jacobo Hernández Torrado.

El 8 de junio de 1883 se aprobó por Ley la inclusión en el Plan General de Carreteras de 1877 de una carretera de tercer orden que partiendo de Navahermosa (Toledo) y terminase en el portillo de Cijara, aunque realmente enlazaba con la carretera "de Herrera del Duque a la de Navahermosa a Logrosán", unos kilómetros antes de llegar al portillo, además de aprovechar 12 kilómetros de recorrido con la carretera "de Toledo a Navalpino".

La longitud total era de 79,462 kilómetros y, aunque atravesaba tres provincias (Toledo, Ciudad Real y Cáceres), todo su trazado quedaba incluida dentro de la primera a efectos de competencias.

Con la aprobación del Plan General de Carreteras de 1914 fueron incluidos 70 kilómetros de la carretera en el grupo de las “necesarias en la ampliación - planes antiguos”, que se irían ejecutando por tramos en los años siguientes, quedando completado el trazado de la misma en el año 1922.

Los últimos trozos recepcionados fueron los siguientes: trozo 8º (9,645 km), fecha de apertura: 28-07-1921; trozo 6º (7,763 km), fecha de apertura: 15-03-1922; y trozo 2º (9,977 km), fecha de apertura: 02-12-1922.

En la siguiente imagen podemos ver el estado de los tramos en construcción (lineas discontinuas) a principios de los años 20.

Fuente: Estadística de Obras Públicas a 1 de enero de 1921.
Posteriormente, la carretera de “tercer orden” pasó a clasificarse como “local” según las especificaciones del Plan General de Obras Públicas de 1940, relativo a Caminos, aunque conservó su denominación.

En la siguiente foto podemos ver el trazado original de la carretera a su paso por el portillo de Estena. Al fondo, podemos ver el antiguo puente sobre el arroyo Fresnedoso, hoy sumergido bajo las aguas del embalse de Cijara.

Fuente: Antonio Carreño López.
Construcción de la presa de Cijara

La construcción de la presa de Cijara, dentro de las actuaciones del Plan Badajoz, implicaba la reposición de la carretera en varios puntos en los que se vería interrumpido su trazado por el llenado del embalse a partir de 1956, con la puesta en servicio de la presa.

Durante más de una década se fueron abordando los trabajos de construcción de los nuevos tramos que darían continuidad a la vía en las zonas afectadas.

Las obras fueron coordinadas por la Dirección General de Obras Hidráulicas, dependiente del entonces Ministerio de Obras Públicas, y Confederación Hidrográfica del Guadiana, dependiente del entonces Ministerio de Agricultura; este último organismo, de manera subsidiaria pasaría, ser el titular de los nuevos tramos ejecutados, así como de todas sus obras.

La variante de la carretera

La variante de la carretera en cuestión la podemos ver desarrollada en el siguiente gráfico, tomando como base la hoja número 708 del mapa MTN50 del Instituto Geográfico Nacional, editada en 1953, de manera que se pueden establecer comparaciones con el trazado original de la vía y los tramos que fueron sustituidos:

Fuente: IGN (Instituto Geográfico Nacional de España)

La variante fue dividida en tres trozos diferenciados:

  • El primero abarcaba el tramo central de la carretera que iba a quedar cubierto por el llenado del embalse, 
  • El segundo, situado entre el poblado de Cijara y la presa, conectando con el nuevo trazado de la C-503 repuesto por el mismo motivo, que bien podría considerarse como una prolongación del trazado de la carretera más que de una variante. 
  • El tercer trozo que correspondía al viaducto del Estenilla.

Las obras de los distintos trozos, de manera general, se abordaron entre los años 50 y 70.

Dentro del Plan Badajoz, en los programas correspondientes a los años 1968, 1969 y 1970-71 se incluyó la "reparación y puesta en servicio de la variante de la carretera de Navahermosa al portillo de Cijara en sus tramos I y II".

En las memorias de los proyectos se recoge la descripción de los distintos trozos, además de otros datos fundamentales para conocer los detalles sobre la ejecución de la variante y el desarrollo de sus obras. A continuación hacemos una reseña de los mismos:

Trozo primero

En la siguiente imagen podemos apreciar la variante que se construyó trazada en una imagen aérea actual.

Fuente: Google Earth
En naranja podemos ver el trazado original de la carretera y en amarillo la nueva variante construida.

El primer proyecto sobre el trozo primero fue aprobado por Orden Ministerial el 8 de abril de 1954. Aparece firmado por el Ingeniero Director, P. A. El Ingeniero director adjunto, Joaquín Larrañeta Vidal, con clave "1.514-0".

En la "nota-extracto para información pública" se indica lo siguiente:

La variante de la carretera local de Navahermosa al portillo de Cijara, trozo primero, sustituirá al tramo de dicha carretera comprendido entre sus puntos kilómetros 66,150 y 78,633, situado este último a unos 700 m del poblado de Cijara, tramo que será inundado por las aguas del pantano de este nombre.

En su primer kilómetro, el trazado de la variante es sensiblemente horizontal, y va contorneando la ladera del embalse; a continuación se inicia el descenso para cruzar el arroyo del Rosalejo, y después el de Valdefernando, ascendiendo seguidamente la variante para pasar la divisoria con el río Fresnedoso y cruzar a este último, en el estrechamiento creado por el cerro «Vega Antón», a los seis kilómetros desde el origen.

A continuación, y después de pasar frente a la «Casa de los Beatos», se mantiene la variante sensiblemente paralela a la carretera actual, a unos 100 m de ella, por la parte superior de la ladera. Cruza después los arroyos del Arrejón y de La Parra, y termina finalmente en la actual carretera, a unos 700 m del poblado de Cijara.

La longitud de la variante será de 13.477 m y su anchura de seis metros, correspondiendo cinco metros al firme y resto a los paseos de 0,50 m cada uno. La pendiente máxima no llega al siete por ciento, y los radios de las curvas no son inferiores a 40 metros. El firme será de piedra machacada.

Sobre el río Fresnedoso se construirá un viaducto constituido por dos arcos principales, de 45,30 metros de luz, y arcos, de nueve metros de luz, en los tramos de acceso. La altura del tablero sobre el fondo del cauce será de 44,30 m y la longitud total del viaducto de 170 m.

Se construirán, además, dos grupos de pontones, uno situado 400 m antes del viaducto citado y otro sobre la cañada de La Nava; y otras menores de desagüe. Asimismo, se construirán dos casillas para peones camineros.

Los terrenos que ocupará la variante pertenecen a los términos municipales de Anchuras (Ciudad Real), Sevilleja de la Jara (Toledo) y Alía (Cáceres).

En la siguiente foto podemos ver el grupo de 4 pontones de 10,20 m de luz sobre el arroyo de los Molinillos.

Fuente: Jacobo Hernández Torrado.
En la siguiente, el grupo de 19 pontones de 10,20 m de luz situados en las proximidades del antiguo cauce del arroyo Fresnedoso, tiene la particularidad de un cambio de alineación en medio de la propia obra de fábrica.

Fuente: Jacobo Hernández Torrado
Fuente: Google Earth
En las siguientes fotos podemos ver vistas generales del trazado de la carretera, diseñado con arreglo a las especificaciones de la Instrucción de Carreteras de 1939. Destaca la calzada de 5 m de ancho, con sobreanchos y peraltes en curvas. El firme es de macadam con posterior tratamiento superficial de riego asfáltico.

Fuente: Jacobo Hernández Torrado
Años más tarde se redacta un proyecto reformado del trozo primero, con el fin de recoger las modificaciones introducidas en el viaducto proyectado sobre el arroyo Fresnedoso, terminado en 1964.

Este reformado está firmado por D. Mario López Sánchez, a fecha de diciembre de 1961, con clave "Cijara-B3.145":

Resultando que realizadas las obras de la variante en general, y de cimentación del viaducto del Fresnedoso en particular, la elevación de nivel del embalse de Cijara impidió la construcción del viaducto tal como se encontraba proyectado, es decir, con arcos hiperestáticos de hormigón sobre las pilas que se encontraban ya con su construcción iniciada. Vista la continua elevación del nivel del embalse, se continuó elevando dichas pilas hasta superar el máximo nivel de embalse y se modificó el viaducto, sustituyendo los arcos por cinco tramos isostáticos de hormigón armado adaptadas a la extrema esbeltez de las pilas de 4,00 m de lado por 37,00 m de altura media.

El ingeniero encargado redactó, en 31 de octubre de 1957, un proyecto reformado y requerido el contratista para prestar su conformidad a dicho proyecto no se avino a ello, alegando entre otras razones, que sería muy difícil y costosa la construcción de los tramos por serlo la cimbra necesaria, que habría de tener una luz de unos 33,00 m sin ningún apoyo intermedio y propuso estudiar, por su cuenta, otra solución de más fácil ejecución.

La empresa contratista encargó este trabajo a la Oficina Técnica del profesor D. José Antonio Torroja que, elevando a la Superioridad en 13 de junio de 1961, dio lugar a una Orden de la Dirección General de 30 de junio del mismo año, por la que se autorizaba la redacción de un proyecto reformado en el que se recogiera la solución de viaducto mencionada.

Consiste la solución estudiada por el Sr. Torroja en cinco tramos rectos apoyados libremente en sus extremos, de 36,86 m de luz teórica los tres centrales y 28,35 m en los extremos, constituidos, cada uno, por cuatro vigas maestras que se construirán en piezas independientes que, una vez montados en su emplazamiento, se ensartarán con sus armaduras y se someterán a un postesado.

En la siguiente foto aérea del vuelo americano serie A (1956-57) se puede observar el puente de los 19 ojos en construcción avanzada y el viaducto de Fresnedoso únicamente con las pilas ejecutadas.

Fuente: IGN (Instituto Geográfico Nacional de España).
Las obras en este trozo fueron ejecutadas por la misma empresa contratista de la construcción de la presa; Helma, S. A.

Finalmente, se realizaría el proyecto de liquidación definitiva de las obras, enlazado en la introducción del artículo, de abril de 1978 y cuyo autor es D. Manuel Barragán Sebastián, con clave "Cijara-B.3.157".

Es interesante destacar la solución tomada para la terminación del tablero del viaducto del Fresnedoso, la cual adquiere especial relevancia al ser realizada de manera análoga en la terminación del viaducto de Villarta, situado sobre el mismo embalse.

En la siguiente foto podemos ver el viaducto sobre el Fresnedoso, con tablero de vigas proyectado por el ingeniero de caminos, D. José Antonio Torroja.

Fuente: Jacobo Hernández Torrado
En la siguiente podemos ver una vista general de la parte superior del tablero del viaducto, constituido por una calzada de 5 m de anchura, unos pequeños paseos laterales y defensas construidas con soportes de hormigón y tres largueros metálicos por cada tramo. Todos ellos elementos originales del momento de su construcción.

Fuente: Jacobo Hernández Torrado
De este trozo primero tenemos el proyecto de liquidación de las obras redactado una vez que se habían terminado los trabajos de reposición del trazado de la carretera como consecuencia del llenado del embalse de Cijara, en la década de los años 70.

Constituyen, sin duda alguna, un testimonio imprescindible para conocer la historia de la construcción de la citada variante de carretera, además de ser un buen ejemplo para entender cómo se proyectaban nuevos trazados viarios a mediados del siglo XX.

Precisamente, esta parte de la variante podría considerarse como la más compleja, por ser el tramo de mayor longitud y en el que se abordaron el mayor número de obras.

En la siguiente imagen podemos ver la portada del documento.


Si quieres tenerlo, puedes descargarlo desde el siguiente enlace.

Trozo segundo

El proyecto fue aprobado por Orden Ministerial de 16 de marzo de 1954. Se señala que el nombre del Ingeniero Jefe es ilegible, y que se le asigna la clave "1.282-0".

La información aparecida en la "nota-extracto para información pública" es la siguiente:

La variante proyectada sustituirá al último trozo de la C. L. de Navahermosa al Portillo de Cijara, comprendido entre el poblado y la presa de este nombre. Dicha variante arrancará de la antigua C. C. de Herrera del Duque a la de Navahermosa a Logrosán a unos dos kilómetros del poblado de Cijara; baja seguidamente para cruzar el arroyo Salterio; a continuación sube a la divisoria que separa este arroyo del de La Muela, baja nuevamente para cruzar este último, y termina, finalmente, en la actual carretera de Herrera del Duque a la de Navahermosa Logrosán, a un kilómetro aproximadamente de la presa de Cijara.

Fuente: Google Earth.
La longitud total de la variante es de 3.766 m y ancho de 6 m, correspondiendo los cinco centrales al firme, de piedra machacada, y el resto, a los paseos, de 0,50 m cada uno. La pendiente máxima no llega al 7 por 100 y los radios de las curvas son todos superiores a 40 m. Se construirán sendos pontones de cinco m de luz para cruzar los arroyos Salterio y La Muela, y una alcantarilla de de 3 m, una tajea de un metro y varios caños de 0,80 m en diversas vaguadas.

Todas las obras de la variante están comprendidas en el término municipal de Alía, provincia de Cáceres.

Al igual que en el trozo primero, las obras del trozo segundo fueron ejecutadas por el empresa Helma, S. A.

Trozo tercero

El proyecto fue aprobado en 1964 y se corresponde al viaducto sobre el río Estenilla y sus accesos, que suman una longitud superior a 200 metros.

Las obras fueron adjudicadas en diciembre de 1965 a D. Eulogio García Lozoya y dentro del Plan Badajoz fueron incluidas en el programa de 1966.

Tras su construcción se redactó el proyecto de liquidación definitivo de las obras, en agosto de 1970 y cuyo autor es D. Juan de Flórez y Amo, con clave "Cijara-B3.215".

En la siguiente foto podemos ver el viaducto del Estenilla a la izquierda y el antiguo puente a su derecha.

Fuente: Google Earth.
El viaducto está formado por nueve arcos rebajados de siete metros de luz, con pilas y bóvedas de hormigón en masa, tímpanos y paramentos revestidos con mampostería y defensas conformadas por pretil continuo en su parte central y malecones en los estribos.

Fuente: Google Street View.
Conclusión

Esta es la historia de la variante de la carretera construida debida a la construcción del embalse de Cijara.

Una carretera con denominación cambiante que discurría por tres provincias diferentes, Badajoz, Toledo y Ciudad Real, en una zona por la que es raro transitar y a la que llegar supone invertir grandes tiempos de viaje.

Una carretera con diferentes titulares que a día de hoy todavía no están claros y señalizada como si fuera una carretera de la Comunidad de Castilla-La Mancha, incluso en los tramos que discurre por Extremadura.

Una carretera, en fin, ciertamente anómala y sorprendente.

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sábado, 8 de febrero de 2020

Trípticos de obras de carreteras (II)

Continuamos aquí la historia de los trípticos elaborados cuando se acababan las obras de carreteras y que iniciamos con la primera entrega del anterior post. "Trípticos de carreteras (I)".

En esta entrada vamos a comenzar por el tríptico que se elaboró con motivo de la construcción del puente Lusitania en Mérida.


Un puente con una complicada gestación, fruto de un concurso de ideas, y una controvertida adjudicación, se ha convertido con el paso del tiempo en una de las imágenes icónicas de la ciudad.

El tríptico que se elaboró, no muy en consonancia con la importancia de la obra, fue el siguiente:


Un tríptico más que apenas aportaba información sobre el puente.

No obstante, dispongo también una publicación de FCC, empresa que construyó el puente, en la que puede conseguirse más información y fotografías de su construcción.


Alguno me preguntará que en este recorrido en el tiempo de las obras de la Junta de Extremadura se me ha olvidado un gran puente anterior: el puente de la Autonomía sobre el río Guadiana en Badajoz.


Y no, no se me ha olvidado. Simplemente no dispongo del tríptico de la obra y desconozco si se llegó a realizar.

El siguiente tríptico que aporto es el de otro puente, el segundo puente sobre el río Jerte en Plasencia. En el anterior post aportamos el del puente Adolfo Suárez.

Es el puente de San Lázaro, o Gutiérrez Mellado, que se construyó poco después, llegando a coincidir las obras durante un periodo de tiempo.

El tríptico, más bien díptico, que se elaboró fue el siguiente:


El siguiente tríptico corresponde a uno de los primeros tramos que se acondicionaron de la C-413, hoy EX-103, en su tramo entre el puerto de los Carneros (N-502) y Puebla de Alcocer.


El siguiente tríptico corresponde a otro tramo de la misma carretera, no contiguo con el anterior. El correspondiente al tramo Castuera-Higuera de la Serena. En este caso era un díptico.


El siguiente díptico que presento corresponde a las obras de acondicionamiento de la C-423, hoy EX-105, entre Don Benito y Guareña.


El siguiente tríptico es el de otro tramo de la misma carretera, el Almendralejo-Santa Marta de los Barros.


Un diseño que rompe con los anteriores, más formales, y también más discutible desde mi punto de vista personal.

El siguiente díptico corresponde, en realidad, a dos obras diferentes ejecutadas por la misma empresa contratista y, como veremos, de gran importancia.

Era el acondicionamiento de la C-526, hoy EX-109, en dos tramos:
  • N-630 a Portezuelo
  • Alto de los Cuestos a Coria

El primero, debido a la construcción de la A-66, posteriormente cambió de categoría y pasó a ser una carretera local, la EX-371, cambiándose el origen de la EX-109 al puerto de los Castaños. Pero eso es otra historia que será contada.

El segundo supone una de las primeras variantes construidas por la Junta de Extremadura, que iba a mejorar exponencialmente el acceso a Coria.

Antes la bajada al valle del Alagón, donde está Coria, se realizaba por una carretera con múltiples curvas de un trazado propio del siglo XIX.

La variante construida iba a resolver la problemática de un plumazo.

Podemos verlo en el siguiente mapa:


En la parte inferior podemos ver el trazado antiguo de la C-526 en violeta, con sus curvas características, y en naranja el trazado actual de la EX-109.

Sin duda, una variante muy apreciada por los de Coria y los que a ella iban.

El díptico que se elaboró fue el siguiente:


El siguiente tríptico que presento es del acondicionamiento de otro tramo de la misma carretera, el Moraleja al cruce de La Fatela.


La C-437, hoy EX-202, empezó a mejorarse en el tramo entre la N-432 (Usagre) y la N-630 (Fuente de Cantos).

Fue una ampliación y mejora y el tríptico que publicó fue el siguiente:


El siguiente tríptico que presento es el del acondicionamiento de la CC-204, hoy EX-370, entre Plasencia y Pozuelo de Zarzón.

Esta obra iba a tener tres singularidades importantes:

  • Construcción de enlace completo con la variante de la N-630 a Plasencia. El Ministerio de Obras Públicas, al construir la variante, construyó sorprendentemente una intersección al mismo nivel.
  • Nuevo puente sobre el río Jerte, de accidentada construcción.
  • Nuevo puente sobre el Alagón, de discutible ensanche. 

El tríptico que se preparó fue el siguiente:


En cuya portada podemos ver el enlace que se hizo con la N-630.

Hoy ya no existe, al perder tráfico la nacional por la construcción de la A-66 y duplicarse la EX-370 hasta la autovía, se cambió a una glorieta, estando la estructura que se hizo enterrada bajo ella.

En el siguiente vídeo puedes ver cómo quedó la duplicación y la modificación de dicho enlace.


Y hasta aquí ha llegado el segundo post en el que repaso y pongo a disposición de los lectores las publicaciones que se han realizado en el pasado sobre las obras de carreteras de la Junta de Extremadura.

En próximos posts iremos poniendo más información.

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martes, 31 de diciembre de 2019

Trípticos de obras de carreteras (I)

Al finalizar una obra de las de la envergadura de un acondicionamiento de un tramo de carretera, un nuevo puente, etc., era costumbre, pues ya se está perdiendo, editar una publicación sobre la misma. 

Normalmente era un tríptico, una publicación de tres hojas, pero si la obra era de mayor tamaño, podía llegar a ser un folleto o un libro, como veremos en otros posts.

En ella se resumían los datos más importantes de la obra y fotos de la construcción, lo cual era muy interesante, pues en la era actual de las fotos digitales en las que de cualquier obra tenemos miles de fotos, esto no sucedía así con las primeras de los años ochenta en las que la escasez de las mismas es alarmante. La ausencia de un archivo hace prácticamente imposible obtener fotos de esas obras. Estos trípticos permiten recuperar algunas, no muchas, de esas fotos que se perdieron.

No solo se hacían trípticos, sino que a veces, para las inauguraciones se hacían otros tipos de recuerdos, tales como pequeños detalles, algunos podemos verlos en la foto siguiente de los que he ido coleccionando a lo largo del tiempo.


En obras de mayor envergadura se han hecho incluso algunas instalaciones como el reloj de sol con motivo de la construcción del puente de Medellín sobre el río Guadiana, que se mantiene como el primer día.


O la encina de acero corten de la autovía EX-A1, en su tramo entre Plasencia y Galisteo, cerca de San Gil.


Sin embargo, me voy a centrar en este post poniendo a disposición de los lectores todos los trípticos que dispongo escaneados, que no son todos los que se hicieron pero sí la gran mayoría de ellos, que sirven como repositorio histórico de las obras realizadas por la Junta de Extremadura en su red que, además, pone en valor una gran labor realizada en los últimos 35 años que ha permitido tener en Extremadura una de las mejores redes de carreteras que espero que no se pierda en estos tiempos en los que la conservación y el mantenimiento han pasado a no ser una prioridad o ha dejado de existir simple y llanamente.

La evolución de los mismos es paradigmática. Los primeros eran muy sencillos, dos hojas con fotos y datos hasta el modelo normalizado de tres hojas, de ahí lo de tríptico, hasta formas más evolucionadas.

Los primeros que tengo son de la carretera C-511, que como vimos en el post "Las carreteras de la Junta de Extremadura. 1985" por entonces no existía entre Malpartida de Plasencia y Coria y que hoy ya es autovía. Concretamente de los tramos Galisteo-El Batán y El Batán-Coria.


Otro tríptico de la misma carretera de la misma época, aunque en este caso solo del tramo C-524 - Galisteo, podemos verlo aquí.


En la portada podemos ver el antiguo enlace que se hizo con la N-630, hoy desaparecido bajo el de las autovías A-66 y EX-A1. En la siguiente composición podemos ver dónde se encontraba aunque ahora apenas podemos ver su rastro.


De ese tríptico se hizo una versión preliminar con otra portada bastante más insulsa.


La historia de esta carretera C-511, posteriormente EX-108 y que acabó como vía de servicio de la EX-A1 la conté en el post "Historia de una carretera del norte de Extremadura".

El siguiente tríptico es el del acondicionamiento de la N-435R, en el tramo entre Valverde de Burguillos y Fregenal de la Sierra.


Hoy es la EX-101 y el tramo venía a solventar el paso del puerto de los Reventones.


El siguiente tríptico que tengo es el de la finalización de la C-511, en su tramo entre Moraleja y la frontera con Portugal.


Con lo que la C-511 quedaba concluida. Faltaba el puente sobre el río Erjas que lo construiría años después el Ministerio de Fomento y cuyo tríptico también pondremos.

La siguiente obra de la que tengo tríptico es el acondicionamiento de la C-501, entre Jarandilla de la Vera y el límite de provincia con Ávila.


Esta obra iba a construir un nuevo puente sobre la Garganta de Cuartos.

El siguiente tríptico sería el del nuevo puente sobre el río Jerte en Plasencia o puente de Adolfo Suárez, al que nos referimos en el post "Los puentes carreteros de Plasencia".


El siguiente corresponde al acondicionamiento de la C-512, entre Pinofranqueado y el límite de provincia de Salamanca.


Un nuevo diseño para unos trípticos que eran bastante monótonos.

El siguiente tríptico es el de una gran obra, el acondicionamiento de la C-520, entre la N-V y Villanueva de la Serena, que sin embargo no solucionó el principal cuello de botella, el paso del Guadiana por el puente del siglo XVII en Medellín.


En la foto de la portada podemos ver la gran recta entre Don Benito y Medellín con su castillo al fondo.

La siguiente obra fue el acondicionamiento de la C-524, entre Trujillo y Zorita.


El siguiente tríptico es el de una obra muy grande, el acondicionamiento de la totalidad de la carretera C-530, entre Badajoz y Valencia de Alcántara.


Esta obra jubiló mis queridos puentes metálicos del Zapatón.


La siguiente fue el acondicionamiento de la C-4311, en su tramo entre la N-435R y Jerez de los Caballeros. La conocida como carretera de los italianos de Asfalti Sintex, de infaustos recuerdos para la Junta de Extremadura.


La última obra que aporto, de momento, es una de las grandes, el acondicionamiento de toda la C-401, de Miajadas al límite de provincia de Toledo. Una obra de casi 20 millones de euros.


En próximos posts iremos viendo más trípticos. De momento, nos paramos aquí.

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viernes, 11 de octubre de 2019

Una historia de puentes jubilados. Segunda parte.

En un post anterior conté la historia del antiguo puente sobre el río Guadiana al norte de Villanueva de la Serena. Un puente jubilado. Pero no pude acabarla al faltarme algunos datos.

Casi tres años después la retomamos y concluimos.

Lo primero que quiero destacar es el ingeniero de caminos, canales y puertos que lo proyectó, D. César Villalba Granda, autor de tres de los grandes puentes de Extremadura: el de los Suspiros, sobre el río Guadiana cerca de Montijo, el de Alarza sobre el río Tajo, hoy bajo las aguas del embalse de Valdecañas y este del que hablamos en el post, también sobre el río Guadiana.

(Puente de los Suspiros. Lobón. Río Guadiana)
(Puente de Alarza. Bohonal de Ibor. Río Tajo)
Grandes puentes sobre grandes ríos.

Gran ingeniero y ciertamente desconocido en Extremadura pese a estas grandes realizaciones, siempre tuve curiosidad por ver una foto de él hasta que hace poco la conseguí.

César Villalba Granda. Ingeniero de caminos, canales y puertos.
Extraída del libro "Ildefonso Sánchez del Río Pisón: el ingenio de un legado".
Fundación Juanelo Turriano
El puente del que estamos tratando sobre el cauce principal del río presentaba este aspecto al poco de inaugurarse.

Extraída del libro "Ildefonso Sánchez del Río Pisón: el ingenio de un legado".
Fundación Juanelo Turriano
Lo primero que quisiera destacar de esta magnífica fotografía es que nos fijáramos en algunas características del puente que va a experimentar importantes cambios en el futuro.

Una de ellas es que el vano va a ser salvado con dos arcos rebajados independientes y, la otra, es que sobre la pila aparecen una especie de balcones con su ménsula destacada.

Dejábamos en la primera parte del post a nuestro puente construido, con sus dos desagües adicionales, salvando el valle del Guadiana.

Por él pasó una guerra civil y debido a su posición tan estratégica se le incorporaron construcciones bélicas como un nido de ametralladora que lo dominaba, en la margen sur, desde la altura y que todavía se conserva.



Sin embargo, esta situación iba a quedar totalmente trastocada con la gran riada de 1947.

En el vuelo americano de 1945 podemos ver el puente y sus dos desagües en perfecto estado.


Y en el vuelo americano de 1956, casi 10 años después de la riada, se pueden apreciar los destrozos producidos en los desagües.


Si ampliamos la foto podemos ver cómo quedaron los dos desagües.


Esta foto, además, nos da una información adicional. La carretera no se desvió por los puentes del ferrocarril de la línea Logrosán-Villanueva de la Serena, sino que se realizó una simple variante, con un badén para salvar el brazo del Guadiana.

Esta solución provisional permitió dar tráfico casi todo el año, pues el puente grande salvaba el cauce permanente del Guadiana y el badén solo se cortaba cuando el río también discurría por el cauce secundario, solo en las épocas de riadas.

Si nos acercamos más en las fotos aéreas, podemos apreciar que el desagüe de tres vanos sufrió el descalce del estribo sur que llevó a la ruina de un vano, mientras que los otros dos todavía se mantenían en pie.


En las siguiente fotos podemos ver desde el suelo los efectos de la riada en ese desagüe.

(Fototeca Plan Badajoz. Diputación de Badajoz)
(Fototeca Plan Badajoz. Diputación de Badajoz)

El desagüe de dos vanos directamente desapareció.


Quedando únicamente la pila central como testigo de excepción de la gran riada.

(Fototeca Plan Badajoz. Diputación de Badajoz)
(Fototeca Plan Badajoz. Diputación de Badajoz)
Mi colega Jesús García Domínguez me ha conseguido fotografías de su abuelo materno, Miguel Domínguez Bartolomé, del paso en barcas cuando el Guadiana venía crecido y no era posible vadear los desagües del Guadiana.

Tocaba pasar en barca.

La fecha viene en el reverso de las fotografías: 17 de marzo de 1951, apenas cuatro años después de la riada.

(Foto: Miguel Domínguez Bartolomé)
(Foto: Miguel Domínguez Bartolomé)

En esta última se adivina el paso de barcas que estaba en servicio.

(Foto: Miguel Domínguez Bartolomé)
(Foto: Miguel Domínguez Bartolomé)
Una perspectiva del puente sobre el cauce principal del Guadiana que no resultó afectado por la riada del mismo día.

(Foto: Miguel Domínguez Bartolomé)
Otra foto me ha conseguido, esta sin fecha, del barquero, Manuel Sánchez "El chico".

(Foto: Miguel Domínguez Bartolomé)
Surgió de nuevo la necesidad de la reparación de este importante eje de comunicación para Villanueva de la Serena y su comarca.

Y aunque el gran puente permanecía en pie sin ningún menoscabo, era lógico que se resolviera la situación de los desagües.

Esta reparación se haría con las obras incluidas en el Plan Badajoz, uno de los múltiples posts pendientes de este blog.

Y se resolvería no reconstruyendo los desagües, sino realizando un nuevo puente, que es el que actualmente podemos ver, y la construcción de un canal de desagüe ya perfectamente marcado.

Al final, el valle del Guadiana se salvaba con dos puentes: el de César Villalba Granda, sobre el cauce principal, y el del Plan Badajoz, en la canalización de desagüe a la izquierda, que podemos ver en segundo plano en esta excepcional foto aérea del valle del Guadiana. Los tres puentes en primer plano son los de la efímera línea de ferrocarril Logrosán-Villanueva de la Serena.

(Fototeca del Plan Badajoz. Diputación de Badajoz)
Entre las fotos de Manuel Ferrera Méndez, ingeniero jubilado de la Demarcación de Carreteras del Estado en Extremadura, que sirvieron para realizar el post de "Los puentes del Zújar en la BA-400. Años 60", encontré dos del puente recién construido.

(Foto: Manuel Ferrera Méndez)
(Foto: Manuel Ferrera Méndez)
Y otra, que no me resisto a incluir, de la intersección norte.

(Foto: Manuel Ferrera Méndez)
En la actualidad podemos ver el puente que no ha cambiado desde su construcción, salvo por la barandilla.




Como sucede con puentes construidos en diferentes épocas, problemática que ya reflejé en el post "Los estrechos puentes de Medellín", nunca se construyen con igual ancho, siendo mayor, lógicamente en los más recientes.

Así, el puente del Plan Badajoz era más ancho que el de César Villalba.

Siendo en los años ochenta el eje de salida hacia Madrid desde Villanueva de la Serena, se abordó la obra de ensanche del tablero del puente.

Se realizó entre los años 1986 y 1987, con una inversión de 101,4 millones de pesetas de la época (unos 610.000 €).

La ampliación del tablero llevó consigo también hacer monolíticos los dos arcos, funcionando a partir de ese momento como uno.

En la siguiente foto podemos ver esa unión de los arcos.


En esta foto podemos apreciar algo también muy interesante. El puente funcionaba de una manera muy sencilla. El tablero sobre los arcos descansaba sobre ellos y la parte del tablero sobre las grandes pilas descansaba sobre las mismas, con una junta entre ellos. No había transmisión de esfuerzos entre vanos y pilas a nivel de tablero.

Cuando se hizo la ampliación del tablero, la parte del arco se encofró de manera monolítica con el arco, y sobre la pila se dispuso una placa simplemente apoyada sobre ella, de tal manera que la antigua ménsula decorativa se conservaba pero no tenía efectos resistentes.

Con el paso del tiempo, la junta entre vano y pila tenía que dar continuidad a dos partes del puente que trabajaban de manera muy diferente: la elástica del arco y la rígida de la pila. Esa continuidad se fue perdiendo con el tiempo y la aparición de un pequeño escalón, junto con los impactos del tráfico pesado, originó que se partiera una de esas placas ménsulas sobre la pila.

El resto del puente no tenía ninguna patología destacable, solo el menoscabo achacable al tiempo transcurrido, perfectamente solucionable con labores de conservación y mantenimiento.

La solución sencilla fue cambiar esas placas sobre las pilas por unas prefabricadas. De hecho, si el lector se fija bien en la foto anterior, puede apreciar sobre las pilas las placas nuevas, de menor canto, pues eran prefabricadas.

Sin embargo, la sustitución de esas placas requirió el corte del puente unos días y llevó a una intensa campaña para que se construyera un nuevo puente sobre el río Guadiana.

Paradojas de la vida, después de jubilarse, se puso en servicio durante unos días para proceder a subsanar problemas que aparecieron en el nuevo.

Y así, tenemos actualmente nuestro puente jubilado, pasando el tiempo por él, sin ninguna intervención de conservación ni mantenimiento, que a la larga le llevarán a la ruina.


Triste destino para tan magnífico puente.

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