domingo, 6 de diciembre de 2020

El Lince con botas 3.0. Las casas de peones.

No suelo aceptar colaboraciones para escribir artículos, ponencias, etc., sobre temas de los que he escrito en el blog.

La razón principal es porque se da por supuesto que la colaboración es gratuita, aunque te lleve tu tiempo preparar el material.

Esto no quiere decir que no haya colaborado en programas de televisión, como una pequeña aparición al final del documental "Carreteras Nacionales" en Repor de Televisión Española, o en varios de radio, como El Rincón de la Memoria o en "La tarde contigo", o que haya dado ponencias en sitios muy variados, como en la FICON de 2013, en donde di una con el nombre de "Historias de carreteras", título que por casualidades de la vida varios años después ha utilizado Carlos Casas Nagore para dar nombre a su magnífico e imprescindible blog.

Es obvio que uno no tiene un prestigio como para poder exigir una remuneración por estas colaboraciones, pero tampoco estoy obligado a aceptarlas.

Como le dije a alguien que contactó conmigo para que escribiera un artículo, sobre un determinado puente del que hablé en un post del blog, para incluirlo en un librito que pretendía publicar: "yo solo trabajaba gratis en mi blog y en lo que me apeteciera". Y lo que me proponía no estaba dispuesto aceptarlo. Que mi blog tenía licencia Creative Commons, mediante la cual podía hacer uso de todo el material simplemente citando y reconociendo la autoría del mismo, que no cobrara por ello y que la nueva publicación que realizara con mi material le atribuyera el mismo tipo de licencia. Después de mucho porfiar conmigo, vista mi actitud inflexible, terminó enfadado conmigo. Allá él.

Como digo, me tiene que apetecer y desde luego no estoy obligado a nada.

Y los del programa "El Lince con Botas 3.0" de Canal Extremadura TV se pusieron en contacto conmigo a finales de junio proponiéndome hacer un documental de una media hora sobre las casillas de peones camineros que habían visto en mi blog.

Ya había visto muchos programas suyos y la verdad es que, salvando mis graves limitaciones escénicas, con un buen montaje podría quedar un programa digno.

Así que la decisión fue inmediata.

Yo ya había hecho varios post relacionados con ellas, entre ellos:

Así que un tórrido sábado de julio cogí mi sombrero de paja de las obras y nos citamos en la casilla de peones camineros en ruinas de Pedroso de Acim para grabar el programa.

Y el resultado fue el siguiente:


Espero que el amable lector aguante los 30 minutos del documental y sepa disculpar las evidentes limitaciones de alguien que posiblemente ha sido llamado para otros menesteres pero no para aparecer en televisión.

Y si, además, le gusta el documental, tenga claro que una buena parte del mérito corresponde al personal de Libre Producciones que lo han hecho posible.

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