sábado, 11 de noviembre de 2017

Plan de Modernización en Extremadura (III)

Hemos dedicado un post al Plan de Modernización de las Carreteras Españolas en el que se perseguía fundamentalmente hacer una serie de obras que permitieran dar una respuesta adecuada al incremento del tráfico que se estaba produciendo en la red.


Este Plan se materializaba en una serie de licitaciones de obras que se fueron desarrollando a lo largo del tiempo.

En el "Plan de Modernización en Extremadura (I)", vimos las primeras actuaciones contempladas en el primer grupo de obras licitados, siendo las más importantes, todas ellas centradas en la N-V, las variantes a Mérida y Badajoz y el nuevo puente del Almonte.

N-V. Construcción puente del Almonte. 1954.
Análogamente, en el "Plan de Modernización en Extremadura (II)", analizamos el siguiente grupo de actuaciones programadas, cuya obra principal fue la variante de Navalmoral de la Mata.


En este post analizaremos los nuevos lotes de obras contempladas en los siguientes grupos de licitación.

Hasta ahora se habían sacado un total de 112 lotes de obras en cuatro licitaciones, si bien es cierto que las licitaciones segunda y cuarta no eran más que lotes formados por aquellos que habían quedado desiertos de la primera y tercera.

En el B. O. E. del 2 de octubre de 1952 se licita el quinto grupo de lotes de obras del Plan de Modernización.

En total 21 lotes de obras, numeradas de la 113 a la 133, de las que solo uno, el 124, se trataba de una obra en Extremadura.


El lote en cuestión perseguía suprimir la travesía de Los Santos de Maimona junto con dos pasos a nivel con el ferrocarril, además de conectar la N-435R con la nueva variante de la N-630.

Ciertamente se trataba de una gran obra, mediante la cual se iba a reorganizar todas las carreteras que transitaban por Los Santos de Maimona, importante cruce al sur de Extremadura y entrada preferente desde Andalucía.

En el siguiente mapa del IGN de 2002 podemos ver la zona donde se actuó.


Muy diferente de la que presentaba en el mapa del IGN de 1948.


Que podemos ver en la foto aérea del vuelo americano de 1945.


No solo la población de Los Santos de Maimona ha crecido, sino que la red viaria también ha evolucionado y la obra contemplada en el Plan de Modernización la iba a cambiar para siempre.

Dibujaremos los trazados y su evolución sobre la foto aérea actual, que además permitirá ubicarlos a los menos avezados en la interpretación de mapas.

La situación de las carreteras en Los Santos antes del Plan Peña de 1940 era la siguiente:


En rojo, podemos ver el trazado de la carretera de Cuesta de Castillejo, hoy Castilleja de la Cuesta, a Badajoz, y en violeta la de San Juan del Puerto (Huelva) a Cáceres. En azul claro podemos ver el trazado común de ambas carreteras.

Este tramo común era la entrada sur a Extremadura y podemos verlo en la foto aérea del vuelo americano de 1956.


Incluso tenía una casilla de peones camineros que podemos ver en esta foto de 1928 del archivo fotográfico de la Fundación Telefónica.


Casilla que todavía se conserva en pie, aunque con edificaciones anexas.


Después, en el citado Plan Peña, se establecen las carreteras nacionales tal y como las conocemos actualmente.

Así, en la zona de Los Santos aparece la N-630 y se forma por el trazado sur de la Cuesta de Castillejo a Badajoz y el norte de la San Juan del Puerto a Cáceres, así como el tramo común de ambas.

El trazado sur de la de San Juan del Puerto pasa a convertirse en la N-435R, como ramal de la N-435 hasta Fregenal de la Sierra, y el trazado entre los Santos y Badajoz en una parte de la N-432.

El nuevo esquema podemos verlo en el siguiente mapa.


En rojo podemos ver el trazado de la N-630, en violeta el de la N-435R y azul claro, el trazado de la N-432 al norte de la localidad.

Sin embargo, esta trama tenía una serie de problemas que dificultaban la circulación por la N-630, tales como el paso por el interior de Los Santos de Maimona y, sobre todo, los dos pasos a nivel con el ferrocarril Mérida-Zafra-Los Rosales (Sevilla), cuyo trazado podemos ver en el siguiente mapa en verde claro.


Las obras del lote que estamos estudiando persiguen, por un lado, la supresión de los dos pasos a nivel con el ferrocarril de la N-630 y, por otro, conectar la N-435R con la N-630.

Para conseguir el primer objetivo nada más fácil que hacer un nuevo trazado paralelo al este de la línea del ferrocarril. Se eliminaban los dos pasos a nivel y la travesía de Los Santos.

En el siguiente mapa podemos ver en azul oscuro el desvío de la N-630.


La N-630 dejaba de pasar por Los Santos de Maimona. El trazado antiguo que pasaba por la localidad, o perdía su categoría de carretera o se reconvertían en otras carreteras de menor importancia con otras claves, pero eso ya es otra historia.

En la siguiente ortofoto del vuelo americano de 1956 podemos ver el inicio de la variante ya construida en su parte norte.


Y en la siguiente, la finalización de la variante en su tramo sur.


Este trazado de la N-630 sería el que se utilizaría hasta la apertura de la A-66, Autovía Ruta de la Plata a principios de este siglo.

La otra obra contemplada perseguía conectar la N-435R con la N-630 en Los Santos de Maimona.

Esta conexión, que antes se hacía directamente, tenía los citados pasos a nivel con el ferrocarril como impedimento para conectarse con la N-630.

Por ello, se proyectó un nuevo trazado que verificara, por un lado, la eliminación de dichos pasos a nivel y, por otro, que no discurriera por la localidad de Los Santos de Maimona.

El trazado proyectado podemos verlo en el siguiente mapa en color amarillo.


Se hacía un nuevo puente sobre la Rivera del Robledillo y un paso superior sobre el ferrocarril cerca de la conexión con el nuevo trazado de la N-630.

En el vuelo americano de 1956 podemos ver el nuevo trazado recién construido.


Y después de todas las obras contempladas en el Plan de Modernización, ¿cómo quedó el entramado de carreteras nacionales en Los Santos de Maimona en 1956?

Podemos verlo en el siguiente mapa.


  • En rojo, el nuevo trazado de la N-630 sin pasos a nivel con el ferrocarril.
  • En violeta, el nuevo trazado de la N-435R, conectada con la N-630, sin afecciones de pasos a nivel con el ferrocarril.
  • En azul claro, el trazado de la N-432.
  • En naranja, el trazado abandonado de la N-630, de Gijón a Sevilla, al sur de Los Santos, que además daba continuidad a la N-432, de Badajoz a Granada, como bien indican los azulejos sobre la puerta de la casilla de peones camineros que existe en ese tramo antes citada.

  • En verde, el trazado abandonado de la N-630 al este de Los Santos que perdería su categoría de carretera y que actualmente está cortado en el paso a nivel con el ferrocarril. Es una cápsula del tiempo de cómo era la N-630 antes del Plan de Modernización.

Sin embargo, la historia no acaba aquí y no pasarían muchos años para que la N-432 fuera completamente desviada al sur por Zafra con lo que Los Santos perdería la última nacional que discurría por su tramo urbano y dejaría de ser el acceso sur a Extremadura desde Andalucía.

Pero eso ya es otra historia que trataré en un futuro post.

4 comentarios:

domingo, 22 de octubre de 2017

Los puentes carreteros de Plasencia

Plasencia está abrazada por el río Jerte que la limita por el este, sur y oeste, quedando solo la entrada norte libre de ese obstáculo y marca la zona natural de expansión de la ciudad.


Esto ha tenido como consecuencia la necesidad histórica de puentes para poder comunicar debidamente la localidad con los territorios que la rodean.

Es pues, una ciudad rica en puentes, no solo carreteros, sino también en ferroviarios gracias a la línea que partiendo de la antigua estación de Palazuelo-Empalme comunicaba Plasencia con Salamanca, Zamora y Astorga.

Puente de San Lázaro en primer término y al fondo el de Trujillo.
Sin embargo, en esta entrada me referiré únicamente a los puentes carreteros que la conectaban y permitían salvar el cauce accidentado del río Jerte.

Conozco a un apasionado ferroviario que está haciendo un completo estudio de los puentes ferroviarios de Plasencia. Espero su libro con ganas.

Los puentes a los que me referiré en esta entrada son los actualmente en servicio. A saber:

  • Puente de Trujillo
  • Puente de San Lázaro
  • Puente Nuevo
  • Puente Adolfo Suárez
  • Puente Gutiérrez Mellado

1. Puente de Trujillo

El puente debe su nombre por dar salida y continuidad al camino que partiendo de Plasencia por el Sur permitía comunicarla con Trujillo.


Mucho han evolucionado las carreteras desde aquella época y, finalmente, terminó dando continuidad a antigua carretera de Salamanca a Cáceres, hoy N-630. La carretera que llevaba a Trujillo parte un poco más al sur desde la anterior.


Muchos historiadores consideran este puente de origen romano. En algún artículo se indica, textualmente "se considera en origen obra romana por donde pasaba la vía de la Plata, y que continuó utilizándose como caminos de trashumancia".

Cualquiera que conozca algo la historia de la Vía de la Plata sabe que nunca pasó por Plasencia, sino por San Gil, cerca de Galisteo, y Carcaboso, al oeste de la citada Plasencia.

José Manuel González Parejo en su libro sobre "Puentes históricos romanos y medievales cacereños", reseñado en un post anterior del blog, no considera ninguno de los puentes placentinos de esas épocas.

Aunque pudiera llegarse a admitir que tuviera origen romano, actualmente no existe ningún indicio concreto y real que lo corrobore, siendo toda la obra de fábrica visible del siglo XIX.

No obstante, aún podemos leer en la literatura especializada que alguno considera "que los nueve arcos de granito son la parte más antigua, quizás romana, pero reformados en el siglo XVI por Hernando de Trejo, bajo la dirección de Juan de Álava que entonces trabajaba en los inicios de la catedral de Plasencia". Un error inadmisible.


Juan de Álava actuó en la reforma de varias obras de fábrica de la Edad Media como se documenta en 1530 y también en el puente de Almaraz

Es fácil darse cuenta que los nueve arcos son de factura del siglo XIX cuando se construye la carretera entre Salamanca y Cáceres, en el que se persigue una rasante sensiblemente horizontal del puente.

Hay una fotografía en la que puede verse el puente antes de la conversión en carretera. La podemos ver a continuación.


Se puede apreciar la estrechez del puente y su rasante nada apta para una carretera. Es una foto de 1869, atribuida a Jean Laurent, aunque yo no he podido autentificarla.

Si en los puentes todos de los que no se conoce el origen se consideran romanos, en las fotos sucede lo mismo con Jean Laurent o Charles Clifford.

El problema es que no tenía una foto lateral del puente para ver la distribución de arcos, hasta que di con esta de Ángel Granadero en Facebook.


Ciertamente una gran foto, muy poco conocida, que tenía un detalle muy interesante. Se puede ver cómo era el puente antes de su gran remodelación de 1874.

Ampliando la parte de la fotografía podemos ver cómo era.


Una rasante nada horizontal, arcos con hiladas de piedra con no muy buena definición circular de los mismos.

Un puente para caminos de herradura y no para las carreteras que se estaban proyectando y construyendo a finales del siglo XIX.

Ya vimos en el post "Paso del río Tajo en el vado de Alconétar" que en 1874 todavía se encontraba pendiente construir los puentes del Jerte y del río Tajo en la carretera de Salamanca a Cáceres.

El puente del Jerte, o de Trujillo, se reconstruyó, tal y como hoy lo conocemos, en los años setenta del siglo XIX y el del Tajo se tuvo que esperar hasta 1928.

Toda una aventura la construcción de la predecesora de la N-630.

La remodelación de fines de siglo XIX fue la que le dio la apariencia definitiva al puente, con grandes arcos sobre el cauce el río Jerte, cinco arcos más pequeños en la margen derecha y otro en la margen izquierda que da servicio a un camino por debajo del a carretera que discurría por el puente.


En la siguiente foto de 1915 de F. X. Pares podemos ver movimiento de ganado por el camino que bordeaba por el sur el cauce el Jerte y pasaba el citado arco de la margen izquierda.


En las siguientes fotos podemos apreciar mejor cómo era el puente.



Se podía apreciar casas en los ojos del puente dentro del cauce que todavía existen en la actualidad.


En la siguiente podemos ver el paso de la carretera por encima del puente, con el barrio de San Miguel al fondo, en una colina todavía no urbanizada.


Dos aceras a ambos lados en la zona de los tres arcos sobre el río Jerte, la calzada en medio por el que discurre un carro tirado por animales y las farolas que iluminaban el puente.

Los dos hitos guardarruedas marcan el final del tramo de los cinco pequeños arcos.

Un puente acostumbrado a aguantar las riadas de un río como el Jerte. En esta fotografía podemos ver el puente de Trujillo en medio de una avenida. Tiene una rasante lo suficientemente elevada para no tener problemas en las posibles riadas.


En los años ochenta se mejora la N-630 y se ensancha el puente de manera "poco afortunada" mediante vigas prefabricadas a ambos lados apoyadas en dinteles que sobresalen de las pilas del puente.


Que obras posteriores, antes de la entrega de la travesía al Ayuntamiento de Plasencia, se disimularon forrándolas y dándoles aspecto de piedra.


Al final el tráfico se adueño el puente y esta es la estampa que hoy podemos habitualmente en el puente.


Una barandilla decorativa, sin ninguna resistencia, fue complementada por unas estructuras tubulares bajas que ejercían la contención que no cumplía la anterior. Unos elementos eficaces aunque estéticamente discutibles.

2. Puente de San Lázaro

Podemos ver su situación en una foto aérea actual.


Es tanta la vegetación que lo rodea que actualmente es muy difícil, por no decir imposible, hacer una fotografía limpia de todo el puente.

Debe su nombre a la ermita situada en su estribo oeste.


Sus orígenes son confusos y aparece documentado por primera vez en 1428 como el único puente pétreo de la ciudad.


Su origen ha sido discutido y las fechas que se citan como posibles bailan entre el siglo XIII y XV.

Si hubo un puente romano anterior en el sitio del de Trujillo, este ya no existía.

El puente de San Lázaro tuvo una vida ajetreada y fue destruido en 1498 por una riada.


No fue hasta 1538 cuando se consolida tal y como hoy lo conocemos.


Hoy sigue prestando su servicio de paso del río Jerte para tráfico rodado, restringido a un único sentido de circulación en una zona muy degradada de la ciudad.

3. Puente Nuevo

Podemos verlo en la siguiente foto aérea actual.


El Puente Nuevo no hace honor a su nombre, pues es del siglo XVI y hay otros puentes más modernos que él, aunque sigue siendo llamado así por los placentinos.


Anteriormente a él, en el lugar que ocupa, existía un puente de madera que daba salida a la localidad hacia La Vera. Se le conocía como el Puente de Pascual Clérigo y fue destruido en la riada de 1498, al igual que el de San Lázaro ya comentado.

Al quedarse sin puentes, Plasencia se planteó construir un puente de fábrica en el lugar donde estaba el antiguo puente de madera.

El puente fue erigido entre los años 1500 y 1512 tal y como rezaba un inscripción que atribuía su construcción al maestro Rodrigo Alemán.


El puente pasó a ser parte del trazado de Plasencia al Barco de Ávila y posteriormente en la N-110.


En los años noventa, al construirse el puente Adolfo Suárez, pasó ser de un único sentido.


Así permaneció hasta que con la duplicación de calzada de la Ronda Sur de Plasencia pasó a ser peatonal, estado actual del puente.



3. Puente Adolfo Suárez

Junto con el Gutiérrez Mellado, es el puente más moderno y ambos datan de los años noventa del siglo pasado.

El puente Adolfo Suárez podemos verlo en una foto aérea reciente.


Es un puente de unos 200 metros de longitud total y 60 metros de vano central, cuya distribución podemos ver a continuación.


Es una viga cajón postesada aligerada de canto variable, mayor en los apoyos y menor en los centros de los vanos.


Fue construido mediante cimbra en toda su longitud. En la siguiente foto podemos verlo durante su construcción.


Al quedar el puente Nuevo sin tráfico, este ha pasado a absorber todo el tráfico que entra en Plasencia procedente de La Vera y del Valle del Jerte.

4. Puente Gutiérrez Mellado

Al puente Gutiérrez Mellado, coetáneo el anterior, podemos verlo inmediatamente aguas arriba del San Lázaro.


Es un puente de la misma tipología que el anterior, aunque de dimensiones más modestas.

Tiene una longitud de 89,40 m con un vano central de 44,70 m.


En la siguiente foto podemos apreciar el puente durante su construcción.


Se utilizó cimbra para la construcción del puente.

Unas perspectivas del puente podemos verlas a continuación.



Una ciudad con una buena colección de puentes sobre el río Jerte de diversas épocas. Un caso muy similar vimos, con una mayor variedad de puentes, en el post "Los puentes de Mérida por Javier Manterola".

10 comentarios: