lunes, 5 de septiembre de 2011

Variantes de trazado (I). Garganta Pedro Chate.

Uno de los aspectos más interesantes del trabajo en estos años en el servicio de carreteras de la Junta de Extremadura es que se recibió una red de carreteras, que no era prioritaria para el antiguo Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, en un estado más que lamentable, aunque otros pudieran decir que era hija de su tiempo; pero era el año 1984.

Para muestra está la siguiente fotografía del estado de la N-523, de Cáceres a Badajoz, hoy tramo abandonado de la EX-100, tal como estaba en 1984. La foto es actual pero las variaciones en el tiempo han sido mínimas por su escaso uso.

Tramo abandonado de la antigua N-523, puente del Salor.
Ello motivó la necesidad de la realización de un Plan de Carreteras que consiguiera llevar dicha red transferida a unos parámetros mínimos de calidad y seguridad. La consecuencia práctica fue que la totalidad de la red fue acondicionada, ya sea mediante mejoras de trazados, refuerzos o los jocosamente llamados por algun técnico, "ensanches y peora" en contraposición de los "ensanches y mejora", que no eran más que una mejora de la plataforma pero con cambios mínimos de trazado, que suponían a la larga más inseguridad para su tránsito, pues el buen estado del firme te hacía pensar que podías ir a una velocidad mayor que la que realmente te permitía el trazado de la carretera. Hay que admitir que eran los menos de los casos. Yo sufro actualmente uno de ellos cuando me dirijo a Segura de León.

Si bien es verdad que lo predominante fueron los denominados "acondicionamientos", que eran ensanches de la plataforma, mejora del firme y mejoras en planta y trazado conforme a la Instrucción de Carreteras, drenaje, mejora de estructuras, señalización horizontal y vertical, etc.

Las exigencias de trazado de la Instrucción llevó, en algunos casos, a la práctica imposibilidad de aprovechar el pasillo de la antigua carretera y exigió unas grandes variantes de trazado.

El objeto de este artículo es empezar por presentar una de las primeras grandes variantes de trazado, la de la Garganta de Pedro Chate, cuyo trazado podemos ver en la foto aérea que se adjunta.

Foto aérea de los trazados antiguos (violeta) y nuevo (verde)
Esta variante de trazado se originó al abordar el acondicionamiento de la antigua carretera C-501, actualmente EX-203, en el tramo entre Jaraíz de la Vera y Jarandilla de la Vera, en la segunda mitad de los años ochenta. Fue, por tanto, uno de los primeros acondicionamientos.

La diferencia de nivel al cruzar la garganta se resolvía, en la antigua carretera, mediante curvas muy cerradas para una variación rápida de cota. Este trazado no podía ser aprovechado por la nueva carretera, por lo que se optó por una variante completa, que hiciera innecesario bajar la rasante de la carretera para que transitara por el puente antiguo, y disponer, a su vez, un nuevo puente sobre la garganta.

El antiguo puente es el que se refleja en la fotografía.

Puente antiguo de la Garganta de Pedro Chate.
La gran variante supuso una gran mejora en la seguridad del tráfico por la carretera y se acortó la distancia en 1.420 m, pues se pasó de 3.030 m de desarrollo de la carretera antigua a 1.610 m de la variante construida.

Por último decir que la variante antigua, que ha quedado como acceso a la zona de piscina natural, sigue siendo de titularidad de la Junta de Extremadura.

Es mi intención en posts sucesivos presentar otras grandes variantes de trazado.

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