sábado, 16 de julio de 2016

Otra carretera inundada: la C-413 y el Zújar. (II)

Colaboración de Jacobo Hernández Torrado.

Continuamos con este post la historia de la carretera C-413, entre Castuera y Puebla de Alcocer.

En el post anterior, "Otra carretera inundada: la C-413 y el Zújar (I)", vimos el origen de la misma hasta la finalización de su construcción.

El trazado de la carretera sufrirá en los años cincuenta unas grandes modificaciones por la construcción del embalse del Zújar.

La construcción del embalse del Zújar

A partir de la década de 1950 empieza una nueva etapa en la historia de la carretera, pues el inicio de la construcción del embalse del Zújar implicaba un replanteamiento del trazado de la C-413, aunque como veremos a continuación, este hecho afectaba también a otra carretera.

Primeramente hay que destacar la construcción de una nueva carretera, la de servicio de la presa de Orellana y Zújar, que se llevó a cabo a mediados de la década de los 50.

Su trazado, resaltado en naranja, es el siguiente:


La carretera conectaba al sur con la C-413, resaltada en verde en el antigua punto kilométrico 23, hoy 67 de la EX-103, y al norte, con la carretera de Villanueva de La Serena a Guadalupe, resaltada en rojo, entre las localidades de Valdivia y Gargáligas, la cual a partir de 1960 pasaría a formar parte de la N-430, tal y como vimos en el post "N-430. Una carretera con muy mala suerte".


Esta nueva carretera formaba parte de las obras llevadas a cabo con el Plan Badajoz.

En principio se trataba de una infraestructura auxiliar que servía para dar servicio a las obras de las dos presas, la de Orellana y la del Zújar, así que no tenía ningún carácter estructurante y por su titularidad es competencia de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que fue la que la construyó.

La nueva situación de la red viaria entorno al Zújar quedaba planteada de la siguiente manera: en verde, el trazado de la C-413; en amarillo, el de la BA-V-4001 y en naranja, el de la carretera de servicio.


Posteriormente se iniciarían las obras para la construcción de la carretera variante C-413, puesto que el llenado del embalse de Zújar implicaba la inundación de la carretera en dos puntos: en el cauce del río Zújar y en el del arroyo Almorchón.

En la siguiente composición de vuelos aéreos de 1945 y 1973 podemos ver la inundación provocada por el embalse del Zújar y el puente inundado del cauce principal.


En la siguiente composición podemos ver el puente del Almorchón también inundado por la presa del Zújar.


Este hecho también afectaba a la BA-V-4001, que quedaba sin continuidad al enlazar con la C-413 entre estos dos puntos.

Las nuevas variantes construidas en los años 60 quedan señaladas en azul la de la C-413 y en violeta la de la BA-V-4001.


El llenado del embalse del Zújar implicó el abandono de un trozo importante de la C-413 y de la BA-V-4001.

A partir de 1966, la red viaria quedó configurada de la siguiente manera:


La C-413, en verde, pasó a tener un trazado algo menos accidentado, aunque con un desarrollo mayor.

El nuevo trazado variante, en el sentido ascendente del kilometraje, aprovechaba la carretera de servicio de la CHG, en naranja, pasando por la coronación de la presa del Zújar y mediante una nueva carretera, sensiblemente paralela al Cordel Serrano, enlazaba de nuevo con el trazado original en el antiguo punto kilométrico 37, hoy el 54 de la EX-103.

Hay que tener en cuenta que la carretera de Castuera a Puebla de Alcocer tenía los kilómetros ascendentes en sentido a ésta última, mientras que la actual EX-103 tiene su origen en la N-430 y el sentido del kilometraje es el contrario.

La BA-V-4001, en amarillo, pasó a enlazar con la C-413 en un punto más cercano a Castuera, siendo el nuevo trazado variante notablemente más accidentado que el antiguo, pues el paso sobre el río Almorchón se realiza por la cola del embalse mediante un modesto puente en una zona dominada por grandes pendientes.


En ambos casos queda claro que las soluciones tomadas en el replanteo de las dos carreteras fue atendiendo, sobre todo, a razones económicas.

Actualmente todavía existen partes del trazado abandonado de la C-413.

Por la vertiente sur se puede acceder a un trozo. Su aspecto es el siguiente:


Como podemos comprobar, se trata de un trazado de características antiguas, pues es muy ajustado al terreno y se desarrolla con muchas curvas.

En algunas zonas se puede apreciar bastante bien el firme original de macadam, consistente en una mezcla de áridos de diferente espesor que se constituye en varias capas.


También existe un hito de empalme, de la Instrucción de carreteras de 1939, volcado en el suelo.


Desde este tramo se puede divisar los restos de una casilla de servicio bastante particular, en avanzado estado de ruinas.

Ésta no se correspondía con el trazado antiguo de la comarcal, sino con el de la carretera de servicio de la Confederación para las presas de Orellana y Zújar, que se citó anteriormente y que fue construida a mediados de la década de 1950, posteriormente usada para dar continuidad a la C-413.

Hay que aclarar que la Confederación Hidrográfica del Guadiana nunca tuvo peones camineros a su cargo, pero si una serie de operarios que se encargaban de las tareas más básicas de mantenimiento, conocidos también como "guardas" y en este caso en concreto, los que quedaban asignados en estas casillas cumplían funciones similares a las de un peón caminero, ya que su objetivo primordial era el de la vigilancia y mantenimiento de la carretera.


Actualmente, esa casilla, y abandonada, está en ruinas, como podemos ver en la esta foto aérea actual.


Como podemos comprobar, no fue la única casilla de servicio que existió en la carretera de las presas.

Justamente en el empalme norte de la variante C-413 existieron un grupo de dos casillas de la misma tipología.

En el siguiente fragmento de una ortofotografía del Vuelo Interministerial, de los años 80, aún se podían ver en este singular emplazamiento antes de ser derribadas.


Hoy esa "peculiar" intersección aparece sin rastro alguno de las citadas casillas de servicio, pero sí con el árbol que ya por entonces existía.


Podemos ver la situación de ambas casillas en la carretera de servicio, a ambos lados de la presa del Zújar.


Las ortofotografías aéreas son sin duda alguna una gran fuente de información, ya que en este caso nos permiten visualizar el estado del trazado de la carretera en una época determinada.

Así podemos ver el antiguo trazado de la C-413, hacia el año 1980, al completo una vez que quedó inundado por el embalse del Zújar.

Como veremos más adelante, tras la construcción de la presa de La Serena, de nuevo volvieron acaecer nuevos cambios y la situación que se presenta a continuación actualmente ha cambiado ligeramente.


En este fragmento podemos ver los dos grandes brazos del embalse del Zújar, en la parte izquierda, el del arroyo Almorchón y a la derecha, el principal, el del río Zújar.

En la parte inferior izquierda podemos ver los restos del trazado de la antigua C-413 que vimos en las anteriores fotografías. En la parte superior derecha se aprecia otro trozo de la antigua carretera que se dirigía hacia Puebla de Alcocer, que actualmente aún existe, pero se ubica dentro de terrenos privados de la Confederación.

Y en la parte inferior central podemos ver el antiguo trazado de la BA-V-4001, el camino vecinal que comunica con Cabeza del Buey.

Si ampliamos la parte central del fragmento, podemos observar algo más llamativo aún:


En un pequeño istmo de tierra que separa las aguas del Zújar de las del Almorchón en el embalse, podemos ver restos del antiguo trazado de la C-413 que quedó aislado por ambos lados, el empalme del antiguo trazado del camino vecinal a Puebla de Alcocer, la BA-V-4001, y una casilla de peones camineros justamente en el cruce de ambas carreteras.

Esta zona pertenecía a la antigua finca de Los Caserones, hoy conocida como Isla del Zújar, que fue reconvertida en los años 90 como complejo de turismo rural, por lo que actualmente este entorno ha cambiado bastante, como podemos comprobar en esta fotografía satélite actual.


A día de hoy no se aprecian restos significativos de la antigua carretera, salvo el acceso al recinto, que se realiza por lo que fue en su día el citado camino vecinal.

En cuanto a la casilla de peones camineros, como se puede apreciar, afortunadamente ha perdurado hasta nuestros días.

Fue rehabilitada en el año 1996 y actualmente se utiliza como bar-restaurante, sin duda una funcionalidad que dista bastante para lo que fue concebida originalmente. No obstante, su estado de conservación es excelente y no ha sufrido cambios importantes en su estructura y distribución.


El traspaso de la carretera a la Junta de Extremadura

En 1984 se realiza la trasferencia de la carretera a la Junta de Extremadura, pues hasta entonces la titularidad de la misma era del Estado, conformándose dentro de la nueva red de carreteras autonómicas.

Poco tiempo después empezaron los estudios sobre la mejora de la carretera, si bien, de manera casi paralela tendría lugar un nuevo acontecimiento que posteriormente determinaría un cambio importante en el trazado de la carretera: la construcción de la presa de La Serena.

Pero eso será objeto de un futuro post.

ACTUALIZADO: Ya está disponible el último post de la serie, "Otra carretera inundada: la C-413 y el Zújar. (III)".

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