jueves, 22 de diciembre de 2011

Turboglorietas

En un post anterior dedicado a las glorietas comenté uno de los aspectos más negativos de las mismas y era que a pesar de diseñar glorietas con tres carriles, sólo se utilizaba uno en la práctica, dejando gran parte de la misma inutilizada o infrautilizada. Eso sin comentar que muy pocos parecen conocer cómo transitar por ellas de manera correcta.

Para evitar estos inconvenientes se están estudiando diferentes tipos de glorietas que persiguen, por un lado, guiar mejor al conductor según la salida que vaya a tomar y, por otro, maximizar la superficie total rodada de la glorieta.

En el siguiente vídeo podemos ver una exposición de lo que es una turboglorieta:


Un esquema de una de ellas es el siguiente:

Esquema de turboglorieta
Parece ser que la turboglorieta se diseña, originariamente, en Holanda para disminuir la conflictividad y aumentar la capacidad en un 35 %, eliminando la posibilidad de golpe lateral entre dos vehículos que circulan por su interior.

La principal novedad de las turboglorietas es que se elimina la prioridad del carril exterior de la glorieta y todos los carriles pasan a tener utilidad. El propio carril de entrada es el que guía al conductor hacia su salida. Es decir, cuando se vaya a entrar en la turboglorieta ya se debe elegir el carril que te guíe hacia la salida seleccionada.

La isleta central no es circular como las de las glorietas comunes.

Las ventajas son:
  • Reducción de los puntos de conflicto con respecto a una tradicional. Es una mejora de la seguridad.
  • El punto de conflicto, golpe lateral del coche que va por carril interior y pretende salir con el que circula por el carril exterior y con prioridad, se elimina.
  • Reducción de los tiempos de cruce.

Sin embargo también tiene sus inconvenientes:
  • No es un diseño universal. Habrá que estudiar cada caso en particular y las intensidades de tráfico para priorizar. Incluso ir a soluciones intermedias.
  • Necesidad de mejor señalización específica, pues el conductor ha de tomar la decisión antes de entrar en la glorieta.
  • Dificultad para gestionar los cambios de sentido, que puede llegar a ser imposibles.
  • Diseños complejos en casos de tráfico uniformemente repartido.
  • Salvo por problemas de capacidad no parece aconsejable disponerla en entornos urbanos.
  • Hay también dificultad para disponer pasos de peatones, sobre todo, en los carriles de acceso en los que hay que tomar una decisión.

A continuación otro vídeo en el que se muestra el funcionamiento real de la turboglorieta en la siguiente noticia de la campaña "Ponle freno".


Por último un diseño de una turboglorieta instalada en una gran avenida, en la que se prioriza también los giros a la izquierda hacia calles adyacentes, con una utilización total de los carriles construidos.


Para ver esta turboglorieta en funcionamiento adjunto este vídeo, cortesía de Wouter v Bijsterveld (@ViaDelft).


Personalmente creo que es una idea interesante, aunque no de aplicación ni diseño universal, pero que puede dar una mejor respuesta que las glorietas tradicionales en determinados casos muy concretos.

1 comentarios:

Miguel dijo...

Ya me di cuenta hace tiempo de que los cambios de sentido en las turboglorietas, según desde donde los hagas, llegan a ser algo complicados.

Buen artículo.

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